miércoles, 5 de octubre de 2011

Escrito queda

Soy tuya.
Estoy hecha a tu medida.
Cuando me vistes
me desvistes,
cuando me deseas, 
cuando me miras.
Cuando piensas en mi a medianoche
seguro, que yo soy esa.
La que ves desdibujada 
en medio de tus sueños
cuando tus ojos se cierran.
La que imaginas a tu lado
en noche fría,
buscando regazo 
en medio de tus brazos
hasta que llega el día.
Para la que cuentas estrellas 
para que plácida duerma
y le preparas el camino 
para que no tropiece y se pierda.
Por la que cultivas rosas sin espinas
de aromas eternos que nunca marchitan.
Aquella que para ti siempre brilla.
Escrito queda.
Siempre seré ella
la que te quite el sueño
en invierno o primavera.
Cuando busques y no encuentres,
piensa.
Soy tuya.
Estoy hecha a tu medida.





domingo, 2 de octubre de 2011

Atardecer

No es que no quiera.
Es que no sé.
En mi boca
lengua muerta,
justo al atardecer.
Dime como se escribe tu nombre
y lo dibujaré sobre tu piel,
pues no hay lienzo más perfecto
donde yo quiera plasmar mi placer.
Mis recuerdos se transforman
en deseos de querer.
Cuando hace tiempo que no te tengo
las ansias me vienen a visitar
y me enseñan de sus garras
heridas de difícil curar.
¿Dime qué es lo que me hizo caer?
No conocía tu voz
ni tu forma de mirar.
Mas de pronto,
no necesité nada más...
De recuerdos no se vive
y yo me necesito alimentar
de aquellas tus caricias
que al cielo me solían llevar.
¿Dónde estás?
No es que no quiera.
Es que no sé.
Cuando el sol se va a dormir
y sale la luna a pasear,
recuerdo
que el atardecer más bonito
fue,
cuando tu me enseñaste a besar.
Aquí te espero,
para que me vuelvas a enseñar.















lunes, 19 de septiembre de 2011

Por uno se empieza

Por eso no empiezo.
Por que por uno se empieza
siempre,
a más querer.
Cuando pruebas uno
no pierdes la esperanza, 
de más tener.
Cualquier noche.
A cualquier hora.
En cualquier momento.
Siempre muero por tus besos.
Esperanza,
es lo que alimenta mi deseo.
Quizá sea la próxima vez,
que te tenga cerca a mi
y no puedas escapar.
El ligero roce de mis labios
tus ojos te hará cerrar,
mientras probarás su dulce gusto
para volver a necesitar
repetir,
de mi aire, 
en cualquier lugar.
La vanidad y la esperanza,
se van juntas de la mano a pasear.
Cuando algo se necesita
se suele salir a buscar.
El amor es el cuento de la lechera
que siempre se sueña 
tener más de lo que es real.
Pero bendito sea soñar.
Sólo hace mal al que sueña,
quizás.



viernes, 2 de septiembre de 2011

Para volver a gritar

No tengo
toda la vida para esperarte.
Cuando tu no vienes.
Cuando tu no escuchas.
Cuando tu no quieres.
Soy la planta que se muere.
La estrella que se apaga.
El tiempo que se pasa
y el deseo que no crece.
Sin ti,
no tengo nada.
No tengo moneda de cambio.
El crédito se agota
si no se alimenta.
Todo lo que desaparece,
enmudece.
¿Quién sabe,
qué lo hizo callar?
Las sombras, no son de mucho hablar.
Simplemente acompañan a un cuerpo
que se mueve por azar.
Llegará el día
que esto, ya no va a importar.
Todo lo que sucedió ayer,
en el ayer quedará.
La vida tiene suficiente fuerza
para volver a gritar.
El deseo no tiene guión.
El deseo se viste a placer
como consecuencia,
siempre,
de una acción.













lunes, 22 de agosto de 2011

Entre luces y sombras

Hay lagunas en mi mente
que se pierden en el tiempo.
Nada es aquello que parece.
La perfección no existe,
pero siempre la intentamos buscar.
Quizá sea condición humana
intentar mejorar.
Lo que para unos es condición
para otros es situación.
Todos respiramos aire,
pero para todos no es igual.
Caminar es andar,
por fin algo, 
que no puede variar.
El despertar de cada día,
anuncia a voz de grito
la desesperación de las almas
que siguen viviendo en vilo.
Entre luces y sombras vivimos.
Todo necesita su momento de paz.
Cada día en un lugar diferente,
la semilla hay que plantar.
No todas las flores crecen,
siempre,
en el mismo lugar.







sábado, 20 de agosto de 2011

Punto final

Quien lo sabe 
no lo cuenta,
pero es un secreto a voces
que lo que más me gusta,
es descubrir tus intenciones.
Encontrando los momentos,
en medio de tus risas
y mis emociones.
Desnudando mi alma
besando tus labios
el deseo,
crece a toda prisa
abriéndose paso,
a incondicionales condiciones.
¿Porque siempre pagar un precio,
de aquello que se quiere?
El título de gratuito,
es una mentira más.
Todo tiene tasa
hasta el momento más pequeño
pues no todo se paga con dinero
hay cosas,
que se las cobra el sentimiento.
Quizá el mío no sea el tuyo.
Siempre dudando de lo mismo.
Cuando te vuelva a ver
mis ojos no te van a preguntar,
te van a querer.
Punto final.
Las dudas en el bolsillo quedarán.
Con el tiempo,
volverán a madurar, 
quizás.









martes, 16 de agosto de 2011

Nuestros sueños

Estamos hechos de ellos.
Avanza así nuestro tic-tac
a pasos lentos,
cuando pase la noche 
y llegue el día,
se cumplan algunos de ellos, quizás.
Nacidos de ilusiones compartidas,
de momentos mágicos,
de lágrimas vivas.
Así se fabrican nuestros sueños
de pedacitos,
que siempre tienen dueño.
Como el gran mosaico de nuestra vida,
los sueños son serpentinas de colores
que se lanzan contra el tiempo.
Los que se consiguen son triunfos
los que no,
siempre serán deseos.